Un piedra en el corazón,/ algo que aprisiona la respiración.
El tiempo ahorcando lentamente/ y tapando la boca de un modo silente.
Las cosas flotan en la agenda/ y todo como ausente de ellas.
Es menester dos lazos de vida/ que sostengan la sutil caída.
No hay palabras que decir/ ni cosas que escribir,/
no hay lluvia,
sólo agua empozada y un latido seco
que se va apagando
en el silencio.