viernes, 5 de diciembre de 2008

CARTA DE DESPEDIDA

Ojalá que pronto cese este dolor,
que mi alma no se siga carcomiendo,
que no continúe asfixiando su recuerdo
a este indefenso corazón.


No te imaginarías el dolor que estoy llevando
desde que me di cuenta de cuanto significas.
Mi boca quisiera gritar su ira,
mis ojos desatar su angustia quisieran
pero ya no quedan, en las venas, fuerzas,
ni latidos en el corazón
que llamen a un degollador grito
que me hagan inundar este cuarto con lágrimas,
para así sumergirme en ellas,
ahogarme y descansar tranquilo
en esta espesa madrugada.

El dolor se esta yendo,
se ve cada vez más lejos,
sólo han quedado llagas
que cicatrices serán en mi alma.

Soy tan sensible si se trata de ti,
de cuan importante eres para mí,
tal vez yo sea el único que se dé cuenta
que eres un ser tan bello sobre esta tierra,
espero que pueda volver a querer
tanto o más de lo que te quiero.

Mira al cielo y cuenta las estrellas,
mira la mar y cuenta las gotas de agua;
mira la playa y cuenta los granos de arena,
junta todo eso y verás cuánto te quiero.

Piensa que mi cariño hacia a ti es como el aire,
estará allí siempre pero no lo percibirás.
….
P.D.: He escrito sin buscar coherencia, sin buscar orden, sólo han salido las palabras desde el fondo de mí. Uno tras otro los sentimientos se han liberado para expresar cómo te amo.